Tomar decisiones sobre la educación de un hijo requiere tiempo, análisis y mucha honestidad. Cuando un niño recibe un diagnóstico que afecta directamente su forma de aprender a leer y escribir, las opciones convencionales a veces no alcanzan a cubrir sus necesidades reales. El homeschooling para niños con dislexia surge entonces como una alternativa para miles de familias en todo el mundo que buscan un entorno más flexible, seguro y adaptado a la neurología de sus hijos.
En este artículo analizamos a fondo por qué los padres toman esta decisión, cómo organizan la enseñanza fuera del sistema tradicional, y qué herramientas utilizan para lograr que el aprendizaje ocurra a un ritmo adecuado. Veremos desde los aspectos emocionales hasta las metodologías exactas para enseñar a leer.
Qué vas a encontrar en este artículo
El colapso en el sistema escolar: ¿Por qué las familias buscan alternativas?
La escuela tradicional funciona con tiempos, metodologías y evaluaciones estandarizadas. Un maestro a cargo de treinta estudiantes debe avanzar con el programa oficial estipulado por el ministerio de educación, lo que deja poco margen para la personalización extrema.
La rigidez del aula tradicional frente a la neurodiversidad
Cuando un alumno presenta trastornos del aprendizaje, el ritmo del aula se convierte rápidamente en un obstáculo infranqueable. La dislexia no es un problema de inteligencia, falta de esfuerzo o desmotivación. Es una diferencia neurobiológica en cómo el cerebro procesa el lenguaje escrito. A pesar de las buenas intenciones de los docentes, implementar adaptaciones curriculares precisas en un aula numerosa representa un desafío logístico enorme.
Muchas veces, las familias se dan cuenta de que las intervenciones escolares no son suficientes. El alumno asiste a terapias extraescolares, vuelve a casa agotado y debe enfrentar montañas de tareas que requieren lectura autónoma. Esto genera un ciclo de agotamiento que destruye el deseo natural de aprender. Las familias comprenden rápidamente las claras diferencias entre educación y escolarización: ir a la escuela todos los días no garantiza que el niño reciba una educación adecuada a sus necesidades.
El impacto emocional de la dificultad lectora
Muchos padres notan que la autoestima de sus hijos disminuye drásticamente tras años de frustración académica. Al investigar cómo detectar la dislexia a tiempo, descubren que las señales estaban ahí desde preescolar: dificultad para rimar, problemas para recordar los nombres de las letras y una resistencia inusual a las tareas escolares.
El estrés diario por las calificaciones bajas y la sensación constante de “no encajar” llevan a las familias a explorar otras vías. En el aula, el niño se compara constantemente con sus compañeros. Leer en voz alta frente al grupo genera niveles de ansiedad paralizantes. Al optar por la educación en casa para estudiantes con dislexia, las familias logran detener ese reloj escolar opresivo y restaurar la salud mental del estudiante.
Primeros pasos para transitar hacia el hogar
Retirar a un niño de la escuela requiere planificación estratégica y un cambio profundo de mentalidad. No se trata simplemente de comprar una pizarra y replicar el aula en el comedor de la casa.
Entender la legalidad y los requisitos administrativos
El primer paso para saber cómo empezar a hacer homeschooling consiste en comprender el marco legal de tu lugar de residencia. Las leyes varían radicalmente de un país a otro, e incluso de una provincia o estado a otro.
Quienes practican homeschooling en Norteamérica encuentran normativas que van desde la simple notificación al distrito escolar (como en Texas), hasta la necesidad de presentar planes de estudio detallados, portafolios y evaluaciones anuales estandarizadas (como en Nueva York o Pensilvania). En países de Hispanoamérica o en España, la situación legal es distinta, moviéndose muchas veces en terrenos de alegalidad o requiriendo la inscripción en escuelas sombrilla (umbrella schools) internacionales para certificar los estudios.
El proceso de deschooling: Sanar antes de aprender
Una vez resuelto el aspecto administrativo, los expertos son categóricos: no se debe iniciar inmediatamente con libros, currículos estrictos y horarios rígidos. Aquí entra en juego un concepto fundamental. Debes saber qué es el Deschooling (o desescolarización).
Este proceso de transición sirve para que el niño se desconecte de las rutinas escolares rígidas y recupere el interés por descubrir cosas nuevas. Si un niño llega al hogar frustrado y convencido de que es “malo para estudiar”, obligarlo a sentarse horas frente a un libro de fonética solo empeorará las cosas.
Durante el período de deschooling (que puede durar un mes por cada año que el niño asistió a la escuela tradicional), la familia fomenta:
El juego libre y no estructurado.
Las visitas a museos, parques naturales y bibliotecas sin tareas asignadas.
El desarrollo de pasatiempos personales (arte, construcción, deportes).
La lectura en voz alta por parte de los padres, simplemente por el placer de la historia.
Estructurar la enseñanza de la lectoescritura
Aprender a leer es, sin duda, el mayor desafío en estos casos. El cerebro de una persona con este diagnóstico no procesa las letras de manera automática. Comprender qué es la neuroeducación ayuda a los padres a desechar métodos que no funcionan y seleccionar estrategias respaldadas por la ciencia.
Abandonar el método global de lectura
Para entender cómo enseñar a leer a un niño con dislexia en casa, es necesario abandonar por completo el método global o visual. Este método, muy popular en muchas escuelas públicas, asume que los niños aprenderán a leer memorizando la forma visual de las palabras completas, apoyándose en dibujos y deduciendo el contexto.
Para un niño neurotípico, esto puede funcionar parcialmente. Para un niño con dislexia, es una barrera directa al aprendizaje. Su cerebro no logra deducir las reglas fónicas de manera instintiva. Requieren una instrucción que enseñe el código del lenguaje escrito de manera explícita y desglosada.
El enfoque Orton-Gillingham
Las mejores intervenciones se basan en el enfoque Orton-Gillingham. No es un currículo específico, sino una filosofía de enseñanza desarrollada en la década de 1930 que sigue vigente por su alta eficacia. Este enfoque tiene cuatro pilares:
Explícito: No se da nada por sentado. Cada regla gramatical y fonética se enseña directamente.
Sistemático y secuencial: Se avanza desde los sonidos más simples hasta los más complejos, en un orden lógico.
Acumulativo: Los conceptos nuevos se construyen sobre los conceptos anteriores, y se repasan constantemente para asegurar la retención.
Multisensorial: Involucra todos los canales de aprendizaje.
La potencia del aprendizaje multisensorial
El aprendizaje multisensorial utiliza varios sentidos al mismo tiempo para crear conexiones neuronales más fuertes y aprovechar la plasticidad cerebral.
Ejemplos de actividades multisensoriales en casa:
Arena y espuma: Mientras el niño dice el sonido de la letra “M”, la traza con su dedo índice sobre una bandeja llena de arena o crema de afeitar.
Fichas manipulativas: Usar bloques de colores para representar fonemas. Si la palabra es “sol”, el niño coloca tres fichas, tocando cada una mientras pronuncia el sonido correspondiente (/s/ /o/ /l/).
Movimiento grueso: Saltar sobre cuadrados dibujados en el suelo que contienen letras mientras forma una palabra.
La importancia vital de la conciencia fonológica
El trabajo diario comienza mucho antes de ver letras escritas. La conciencia fonológica es la habilidad fundamental de reconocer y manipular los sonidos hablados. Antes de presentar un texto, el estudiante debe dominar:
La capacidad de hacer rimas.
La habilidad de separar una palabra en sus sílabas correspondientes.
La destreza para aislar el sonido inicial, medio y final de una palabra.
Sin esta base auditiva firme, la alfabetización en casa fracasará. Las letras no son más que dibujos abstractos que representan sonidos; si el niño no distingue los sonidos, no podrá asociarlos a las letras.

Selección de materiales y programas
Elegir los recursos adecuados determina gran parte del éxito y alivia la carga de los padres educadores. El mercado ofrece miles de opciones, pero no todas sirven.
Encontrar los currículos adecuados
Al buscar los mejores currículos de homeschooling para dislexia, las familias deben priorizar aquellos que ofrezcan instrucciones paso a paso para el tutor. Esto elimina la necesidad de que los padres sean lingüistas profesionales.
Para el idioma inglés, programas como Barton Reading & Spelling System, All About Reading y Logic of English dominan el mercado por su rigor metodológico. Proporcionan guiones exactos que le dicen al padre qué decir, qué hacer y cómo corregir los errores en tiempo real.
En el caso de familias que buscan educar en español o familias hispanas en Norteamérica que hacen homeschooling sin saber inglés, el desafío es mayor, ya que hay menos currículos pre-empaquetados con enfoque Orton-Gillingham en nuestro idioma. Sin embargo, existen excelentes manuales de intervención fonológica y métodos de lectura silábica y fonética que se pueden adaptar al hogar. La clave está en evitar los libros de texto escolares tradicionales que exigen un ritmo de lectura para el cual el niño aún no está preparado.
Evitar el exceso de lectura independiente
Un error común al inicio es comprar currículos ricos en literatura para materias como historia o ciencias. Si el material exige que el niño lea textos extensos de manera independiente para responder un cuestionario, generará bloqueos y llantos.
Durante los primeros años de intervención, el adulto debe funcionar como el lector principal en todas las materias que no sean directamente la práctica de decodificación. El niño aprende el contenido a través de la vía auditiva mientras su cerebro trabaja gradualmente en adquirir la habilidad lectora.
La tecnología como gran aliada
Vivimos en una época privilegiada para abordar la neurodiversidad. La tecnología nivela el terreno de juego de una forma que hace veinte años era impensable. Integrar los recursos y herramientas tecnológicas para niños con dislexia permite que los estudiantes accedan a información compleja incluso si su nivel de lectura aún es bajo.
Software de texto a voz (Text-to-Speech)
Esta herramienta es absolutamente indispensable. Programas integrados en las computadoras, aplicaciones de tabletas y extensiones de navegador pueden leer en voz alta cualquier artículo de internet, documento PDF o libro digital.
Esto transforma la educación del niño. Permite que un estudiante de 12 años, cuyo nivel de lectura es de un niño de 7, pueda investigar sobre agujeros negros, la Segunda Guerra Mundial o la fotosíntesis utilizando textos apropiados para su edad cronológica e intelecto. Al usar estas herramientas TIC, no detenemos su aprendizaje intelectual mientras solucionamos su problema de decodificación.
Herramientas de dictado (Speech-to-Text)
Del mismo modo, el dictado por voz elimina la inmensa barrera de la escritura manual y la ortografía. Los niños con dislexia suelen tener un vocabulario oral sumamente rico y grandes ideas, pero se bloquean al intentar plasmarlas en papel. La ortografía requiere un nivel de esfuerzo cognitivo tan alto que terminan escribiendo frases simples y cortas solo para evitar equivocarse.
Dictar sus ensayos a la computadora les devuelve la capacidad de expresarse libremente. El dispositivo transcribe sus ideas estructuradas y complejas, permitiendo que el padre evalúe el contenido real de la mente del niño y no su habilidad motriz y ortográfica.
Los audiolibros como puente a la literatura
El uso constante de audiolibros mejora el vocabulario, enseña a enseñar comprensión lectora de manera natural y afianza la estructura gramatical del lenguaje. Escuchar historias complejas desarrolla la imaginación y permite al niño participar en conversaciones literarias con sus pares, eliminando la exclusión cultural que a menudo sienten los no lectores.
Manejo de las demás asignaturas
La dificultad para decodificar afecta principalmente el área de lenguaje, pero su impacto se extiende inevitablemente a todas las demás materias si no se hacen las modificaciones correctas.
Matemáticas sin la barrera lectora
Muchos estudiantes con dislexia tienen excelentes habilidades para la lógica y el cálculo matemático. Tienen un pensamiento espacial muy desarrollado. Sin embargo, fracasan en los exámenes de matemáticas en la escuela. ¿La razón? Los problemas verbales.
Resolver un problema verbal implica un 80% de lectura comprensiva y un 20% de matemáticas puras. Si el niño lee mal el enunciado, hará mal el cálculo. En casa, el padre asume el rol de lector del problema. Al leer el problema en voz alta, el padre evalúa realmente el nivel matemático del niño. Además, el uso de manipulativos físicos (bloques base diez, regletas de Cuisenaire, ábacos) ayuda a visualizar conceptos abstractos de manera concreta.
Ciencias e historia mediante proyectos
Las ventajas del homeschooling en casos de dislexia brillan especialmente en las ciencias sociales y naturales. Al no depender de un libro de texto aburrido, la familia puede sumergirse en el aprendizaje basado en proyectos.
Si estudian el Imperio Romano, no leen un capítulo y responden preguntas. Construyen un acueducto con materiales reciclados, miran documentales históricos de alta calidad, cocinan recetas de la época y visitan ruinas o museos (incluso de manera virtual). Este tipo de inmersión genera anclajes de memoria profundos, conectando los saberes previos con la nueva información de manera significativa y sin sufrimiento.
Superar los desafíos diarios
Educar en casa no es un camino libre de espinas. Requiere dedicación, paciencia y una alta dosis de organización. La fatiga del tutor (burnout) es un riesgo real. Enseñar a leer a un niño que requiere intervención intensiva exige energía diaria. Los padres deben cuidar su propia salud mental y no dudar en delegar áreas a tutores externos o programas online cuando se sientan sobrepasados.
La socialización: El mito más grande
La socialización en el homeschooling es la primera preocupación de quienes desconocen el modelo. Existe la falsa creencia de que el niño vive encerrado. La realidad demuestra lo contrario.
Al no pasar siete horas diarias sentados en un aula, los niños educados en casa tienen más tiempo libre para interactuar en el mundo real. Participan en ligas deportivas locales, asisten a talleres de arte, son miembros de los scouts y forman parte de cooperativas donde varias familias se juntan para realizar excursiones.
Más importante aún, desarrollan inteligencia emocional en el aula sin las dinámicas de acoso o presión de grupo (bullying) que suelen afectar profundamente a los niños que presentan dificultades de aprendizaje en la escuela tradicional. Interactúan de manera natural con adultos, adolescentes y niños más pequeños, imitando las dinámicas reales de la sociedad.
La evaluación y documentación del progreso
¿Cómo saber si el niño avanza si no hay exámenes tradicionales de opción múltiple? La evaluación en casa es continua y formativa. El padre, al trabajar uno a uno, sabe exactamente qué dominó el niño hoy y en qué se equivocó. No necesita un examen escrito el viernes para descubrirlo.
Sin embargo, para cumplir con requisitos legales y tener un registro objetivo, es fundamental mantener un portafolio de evidencias. Este portafolio debe incluir:
Muestras periódicas de escritura (el primer día del mes, por ejemplo).
Grabaciones de audio del niño leyendo en voz alta para comparar la fluidez a los 3, 6 y 12 meses.
Listas de libros leídos o escuchados.
Fotografías de proyectos científicos y de arte.
Informes de terapeutas externos si el niño asiste a fonoaudiología o psicopedagogía.
Recursos para docentes y profesionales educativos
La responsabilidad de comprender la neurodiversidad no recae únicamente en los padres. Los docentes del sistema tradicional y los profesionales independientes deben formarse continuamente.
Cómo apoyar a las familias educadoras
Los psicopedagogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos que trabajan con estas familias necesitan adaptar sus intervenciones. Cuando una familia asume la educación en casa, el terapeuta debe actuar como un mentor para los padres, orientándolos sobre qué currículos elegir y cómo aplicar las técnicas correctas durante los cinco días de la semana, maximizando el tiempo de intervención.
Estrategias transferibles al aula tradicional
Un maestro de primaria o secundaria puede aplicar gran parte de lo que hace exitoso al modelo del hogar dentro de su propia escuela, fomentando una verdadera educación inclusiva.
Permitir siempre respuestas orales para estudiantes con dificultades lectoras severas.
Habilitar el uso de computadoras con software de voz a texto durante los exámenes.
Eliminar la práctica de obligar a los alumnos a leer en voz alta frente a toda la clase si no se sienten seguros.
Calificar el contenido de las ideas y la creatividad, no los errores de ortografía en materias que no sean estrictamente de lenguaje.
Estas pequeñas acciones derriban enormes barreras para el aprendizaje y salvan la autoestima de miles de niños que continúan en el sistema regular.
El futuro del estudiante a largo plazo
El mayor temor de los padres que retiran a sus hijos del colegio es la incertidumbre del futuro. ¿Podrá mi hijo ingresar a la universidad? ¿Tendrá las herramientas para un empleo competitivo?
La respuesta, respaldada por décadas de datos, es un rotundo sí.
Acceso a la universidad y certificaciones
Las universidades están cada vez más abiertas a recibir estudiantes educados en el hogar. Valoran su alta capacidad de aprendizaje autodirigido, su madurez y su pensamiento independiente. Dependiendo del país, los adolescentes pueden rendir exámenes libres de validación (como el GED en Estados Unidos) o rendir exámenes de acceso universitario directo donde compiten en igualdad de condiciones académicas.
Un estudiante con dislexia educado en un ambiente que respetó sus ritmos llega a la etapa preuniversitaria sabiendo exactamente cómo pedir las acomodaciones que por ley le corresponden (como tiempo extra en exámenes o uso de lectores de pantalla), sin sentir vergüenza por ello.
Éxito en la vida adulta y profesional
La dislexia no desaparece, acompaña a la persona toda su vida. No obstante, al obtener un diagnóstico de dislexia a tiempo y recibir una educación adaptada, el individuo aprende a compensar sus dificultades y a potenciar sus fortalezas.
Diversos estudios muestran que las personas neurodivergentes suelen poseer habilidades excepcionales en áreas de pensamiento lateral, creatividad, ingeniería, diseño espacial y emprendimiento. Han sido educados en la resiliencia. En casa, tuvieron el tiempo para desarrollar pasiones profundas en lugar de pasar su infancia entera luchando contra un cuaderno de caligrafía.
A lo largo de mis 20 años de dar clases en diferentes niveles y escuelas, he visto a decenas de estudiantes luchar silenciosamente contra un sistema que les exige encajar en un molde rígido y estandarizado. Con mi esposa, que es docente de primaria y comparte esta misma pasión, conversamos a menudo sobre la profunda impotencia que sentimos en las aulas. Vemos cómo el reloj oficial no nos permite detenernos el tiempo necesario para rescatar a un niño que no logra decodificar un texto, obligándonos a avanzar con el programa.
Sabemos, porque lo vemos en sus ojos, que el talento y la inteligencia están ahí, atrapados detrás de letras que parecen negarse a adquirir sentido en el papel. He sido testigo de cómo la frustración sostenida apaga el brillo de estudiantes brillantes, llevándolos a creer que no sirven para estudiar.
La decisión de emprender este camino desde el hogar no es una rendición ni una huida; es un acto profundo de amor, de justicia y de rescate pedagógico. Es ofrecerles a estos chicos un entorno seguro donde su valor intelectual no se mide por la velocidad de su lectura, sino por la riqueza y profundidad de sus ideas. Cuando eliminamos el miedo, el fracaso público y la estandarización, y los reemplazamos por respeto, tiempo y estrategias científicas, el aprendizaje se vuelve verdaderamente asombroso.
Glosario
Adaptación curricular: Ajustes en los métodos, contenidos o criterios de evaluación que se realizan para responder a las necesidades educativas específicas de un estudiante.
Aprendizaje basado en proyectos (ABP): Metodología donde los estudiantes adquieren conocimientos profundos al investigar y responder a un problema complejo o desafío de la vida real.
Conciencia fonológica: Habilidad auditiva fundamental para reconocer, aislar y manipular los sonidos individuales (fonemas) del lenguaje hablado. Es el paso previo e indispensable para el éxito en la lectura.
Decodificación: Capacidad mecánica y cognitiva de aplicar el conocimiento de las relaciones entre las letras y los sonidos para pronunciar y leer palabras escritas correctamente.
Deschooling (Desescolarización): Período de transición, descanso mental y ajuste emocional que experimenta un niño al pasar de la escuela tradicional a la educación en el hogar, cuyo objetivo es recuperar la curiosidad natural por aprender sin presión de calificaciones.
Dictado por voz (Speech-to-Text): Herramienta tecnológica de asistencia que transcribe automáticamente el lenguaje hablado a texto digital escrito, eliminando la barrera de la ortografía y la mecánica de la escritura manual.
Dislexia: Trastorno del aprendizaje de base neurobiológica que dificulta significativamente la lectura fluida y precisa, así como la ortografía, a pesar de tener una inteligencia normal y una instrucción académica convencional adecuada.
Enfoque Orton-Gillingham: Metodología estructurada, altamente secuencial, acumulativa y de base multisensorial diseñada específicamente en el siglo XX para enseñar a leer y escribir a personas con dislexia severa o moderada.
Enseñanza multisensorial: Método educativo integral que involucra el uso simultáneo de las vías visuales, auditivas, táctiles y cinestésicas (movimiento) para facilitar la retención de información en el cerebro.
Homeschooling: Modalidad educativa legal y reconocida internacionalmente en la que los padres o tutores asumen la responsabilidad directa, legal y principal de la instrucción académica y moral de sus hijos, desarrollando el aprendizaje fuera del entorno institucional.
Neuroeducación: Nueva disciplina científica que integra de forma directa los conocimientos biológicos de la neurociencia funcional, la psicología cognitiva y la pedagogía aplicada para mejorar y optimizar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula o el hogar.
Portafolio de evidencias: Colección altamente organizada e intencional de los trabajos, proyectos, audios, lecturas y evaluaciones del estudiante que sirve para documentar y demostrar su progreso académico a lo largo del tiempo ante autoridades o universidades.
Texto a voz (Text-to-Speech): Software avanzado que lee en voz alta un texto digital de la pantalla, permitiendo que los estudiantes accedan intelectualmente a información científica, histórica o literaria muy por encima de su nivel actual de lectura independiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es legal educar en casa a un niño con diagnóstico de dislexia? La legalidad depende enteramente de tu país y estado de residencia. En lugares como Estados Unidos es legal en los 50 estados, aunque con diferentes niveles de regulación estatal. En España se encuentra en un vacío legal (alegalidad), y en varios países de América Latina requiere el apoyo de escuelas sombrilla (umbrella schools) para validar los certificados internacionales. Es indispensable investigar a fondo las leyes y requerimientos locales antes de tomar la decisión definitiva.
¿Necesito tener un título universitario en educación para enseñar a mi hijo? No. No necesitas un título docente ni ser un experto en lingüística para tener éxito. El mercado de la educación en casa ofrece currículos estructurados diseñados específicamente para que los padres guíen el aprendizaje paso a paso. Estos manuales indican exactamente qué decir, cómo pronunciar los sonidos y cómo corregir los errores mediante guiones detallados.
¿Mi hijo aprenderá a interactuar y socializar si no asiste a la escuela? Sí, y de forma mucho más orgánica. La verdadera socialización ocurre en el mundo exterior, interactuando con diversas edades y perfiles, no solo en un aula cerrada con 30 personas de la misma edad y nivel socioeconómico. Los estudiantes educados en casa interactúan constantemente a través de academias de deportes, clubes de interés, trabajo de voluntariado y cooperativas de familias educadoras.
¿Qué hago si yo como padre también tengo dislexia y quiero educar a mi hijo en casa? La dislexia tiene un alto componente genético, por lo que esta situación es muy común. Muchos padres con dificultades de lectura educan en casa de manera muy exitosa apoyándose exhaustivamente en plataformas tecnológicas. Utilizan programas basados en video, software de audio, plataformas digitales interactivas o deciden delegar la parte de lectoescritura contratando tutores privados especializados, mientras ellos dirigen el resto de las asignaturas.
¿Puede un estudiante educado en casa ingresar y graduarse de la universidad? Absolutamente. Universidades en todo el mundo aceptan y a menudo buscan activamente a estudiantes educados en el hogar porque poseen altos niveles de autonomía, madurez personal, habilidades de gestión de tiempo y una capacidad demostrada para el aprendizaje autodirigido y la investigación independiente.
Bibliografía
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