La evidencia científica es contundente: los primeros años de vida son el cimiento sobre el cual se construye todo el desarrollo posterior de una persona. Durante la primera infancia, el cerebro experimenta un crecimiento exponencial, sentando las bases para el aprendizaje, la salud y el bienestar a lo largo de toda la vida. Chile, consciente de esta realidad, ha posicionado la educación inicial en Chile como una prioridad estratégica en sus políticas públicas durante las últimas décadas. Más que un simple espacio de cuidado, se le concibe como el primer y más fundamental escalón del sistema educativo, una herramienta clave para fomentar la equidad y romper ciclos de pobreza.
Comprender cómo funciona este nivel educativo implica conocer un marco legal e institucional que ha evolucionado significativamente, con actores públicos de gran envergadura como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y la Fundación Integra. Este artículo ofrece una guía completa sobre la educación inicial en Chile, explorando su estructura, los programas que la sustentan, los avances en cobertura y los enormes desafíos que aún enfrenta en materia de calidad y equidad. Analizar este nivel es fundamental para entender no solo el presente del sistema educativo chileno, sino también las aspiraciones de futuro de todo un país.
Qué vas a encontrar en este artículo
Marco normativo e institucional: los pilares del sistema
La educación inicial en Chile no es un conjunto de iniciativas aisladas, sino un sistema articulado con un robusto marco legal e institucional. Este andamiaje busca garantizar el derecho a la educación desde los primeros meses de vida y asegurar estándares de calidad en su provisión.
Reconocimiento legal y la creación de una nueva institucionalidad
Aunque la educación parvularia tiene una larga trayectoria en la historia de la educación en Chile, su fortalecimiento institucional es relativamente reciente. La Ley General de Educación (LGE) de 2009 la reconoce formalmente como el primer nivel del sistema educativo.
Un hito fundamental fue la creación de la Subsecretaría de Educación Parvularia en 2015. Este organismo, dependiente del Ministerio de Educación, tiene como misión diseñar, coordinar y evaluar las políticas y programas para la etapa que va desde el nacimiento hasta el ingreso a la Educación Básica. Su creación dio una señal política potente sobre la relevancia de este nivel, centralizando la rectoría técnica y política que antes estaba dispersa. Junto a ella, la Intendencia de Educación Parvularia, dentro de la Superintendencia de Educación, se encarga de la fiscalización y el aseguramiento de la normativa.
Los grandes actores institucionales
El sistema se sostiene sobre tres grandes proveedores de servicios, cada uno con características y públicos objetivos específicos:
- Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI): Fundada en 1970, es la institución pública más antigua y grande del sector. Dependiente del Ministerio de Educación, ofrece educación parvularia pública, gratuita y de calidad a niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Administra directamente una vasta red de salas cuna y jardines infantiles en todo el país. Su propuesta pedagógica se centra en el bienestar integral del niño.
- Fundación Integra: Creada en 1990, es una fundación privada sin fines de lucro que pertenece a la Red de Fundaciones de la Presidencia. Al igual que JUNJI, provee educación parvularia gratuita a familias de alta vulnerabilidad social. Su red de establecimientos es también de alcance nacional y su labor es crucial para ampliar la cobertura estatal.
- Establecimientos privados y Vía Transferencia de Fondos (VTF): Este grupo es heterogéneo. Incluye los jardines infantiles y salas cuna particulares pagados, a los que asisten familias de mayores ingresos. Además, existe una modalidad importante conocida como VTF, donde JUNJI transfiere fondos a terceros (generalmente municipalidades u otras entidades sin fines de lucro) para que administren jardines infantiles bajo los estándares y supervisión de la JUNJI. Esto permite al Estado ampliar la cobertura utilizando las capacidades de gestión locales.
Esta estructura mixta, con un fuerte componente estatal a través de JUNJI e Integra, busca responder a la diversidad de necesidades del país.

Etapas de la educación inicial en Chile: un camino progresivo
El sistema de educación inicial en Chile se estructura en tres ciclos o niveles, diseñados para responder a las características del desarrollo y las necesidades de aprendizaje de cada grupo de edad.
Primer Ciclo: Sala Cuna (0 a 2 años)
La sala cuna atiende a lactantes desde los 84 días hasta los 2 años de edad. El foco pedagógico en esta etapa está puesto en el desarrollo del vínculo de apego seguro, el bienestar socioemocional y la estimulación sensorial. El rol del docente como modelo emocional es crucial. Las actividades se centran en el movimiento libre, la exploración de objetos, el lenguaje verbal y no verbal y la creación de rutinas estables que den seguridad a los bebés. El objetivo principal no es la instrucción formal, sino proveer un ambiente afectivo y enriquecido que potencie el desarrollo cerebral, entendiendo cómo aprende el cerebro en la infancia.
Segundo Ciclo: Nivel Medio (2 a 4 años)
Este ciclo se divide en Nivel Medio Menor (2 a 3 años) y Nivel Medio Mayor (3 a 4 años). Aquí, el énfasis se desplaza hacia el desarrollo de la autonomía, la socialización y la expansión del lenguaje. El juego sigue siendo el eje central del aprendizaje aprender jugando, pero se introduce de manera más estructurada. Se trabajan habilidades de motricidad fina y gruesa, el pensamiento lógico-matemático inicial, la expresión artística y la comprensión del entorno natural y social. La socialización escolar con pares se vuelve un objetivo pedagógico fundamental.
Tercer Ciclo: Nivel de Transición (4 a 6 años)
Este es el último ciclo de la educación parvularia y es la antesala de la Educación Básica. Se compone del Primer Nivel de Transición (NT1 o Pre-Kínder, para niños de 4 a 5 años) y el Segundo Nivel de Transición (NT2 o Kínder, para niños de 5 a 6 años). El objetivo es consolidar los aprendizajes de los ciclos anteriores y preparar a los niños para los desafíos de la escolaridad formal, pero sin adelantar los contenidos de primero básico. Se profundiza en la iniciación a la lectura y escritura, el razonamiento matemático y el desarrollo del pensamiento crítico.
Un hito clave fue la reforma constitucional de 2013 que estableció la obligatoriedad del Kínder (NT2). Esto significa que es un prerrequisito para ingresar a la Educación Básica, lo que ha impulsado significativamente su cobertura.
Cobertura y acceso: avances y deudas pendientes
La expansión de la cobertura en la educación inicial en Chile ha sido uno de los logros más destacados de la política social en las últimas tres décadas. Sin embargo, este avance no ha sido homogéneo y persisten importantes brechas.
Expansión de la red pública
Desde la década de 1990, ha habido un esfuerzo sostenido por parte del Estado para aumentar la oferta de salas cuna y jardines infantiles gratuitos, principalmente a través de JUNJI y Fundación Integra. Programas presidenciales como “Más Salas Cuna para Chile” permitieron la construcción de miles de nuevos establecimientos, especialmente en comunas con altos índices de vulnerabilidad. Esto ha permitido que miles de mujeres pudieran incorporarse al mercado laboral y que sus hijos accedieran a una educación de calidad desde sus primeros meses.
Brechas de acceso y segmentación
A pesar de los avances, el acceso a la educación inicial sigue estando marcado por la desigualdad. La cobertura no es universal y presenta diferencias significativas:
- Nivel socioeconómico: Si bien la oferta pública se focaliza en los sectores más vulnerables, las familias de clase media a menudo enfrentan dificultades para encontrar cupos, ya que no califican para la gratuidad pero no pueden costear un jardín privado de alto valor. Esto genera una “tierra de nadie” en el acceso.
- Zona geográfica: La cobertura en zonas rurales y aisladas es considerablemente menor que en las áreas urbanas. El Estado ha implementado programas no convencionales, como jardines itinerantes o programas estacionales, pero la brecha persiste.
- Segmentación por tipo de establecimiento: El sistema está segmentado. Los jardines JUNJI e Integra atienden mayoritariamente a los quintiles de menores ingresos, mientras que los jardines particulares pagados concentran a los de mayores ingresos. Esto genera una segregación temprana que luego se replica en el sistema escolar.
La obligatoriedad del kínder ha ayudado a casi universalizar la cobertura en el tramo de 5 a 6 años, pero en los niveles previos (sala cuna y nivel medio) la asistencia todavía está lejos de ser universal, dependiendo fuertemente de la oferta disponible y de las condiciones socioeconómicas de las familias.

Calidad de la educación inicial: el gran desafío
Una vez avanzada la cobertura, el foco de la política pública se ha desplazado hacia el aseguramiento de la calidad. No basta con que los niños asistan a un jardín infantil; es crucial que las experiencias que vivan allí sean pedagógicamente ricas y promotoras del desarrollo.
Las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP)
El principal referente técnico para la educación inicial en Chile son las Bases Curriculares de la Educación Parvularia. Su última actualización, en 2018, refleja los avances en neuroeducación y pedagogía infantil. Las BCEP definen el “qué” y el “cómo” enseñar en este nivel. Sus principios fundamentales son:
- Enfoque de derechos: Conciben a los niños y niñas como sujetos de derecho.
- Protagonismo del niño: El aprendizaje se centra en los intereses y la capacidad de acción de los niños.
- El juego como eje del aprendizaje: Se reconoce al juego como la principal herramienta pedagógica para el desarrollo integral.
- Inclusión y diversidad: Promueven el respeto por las diferencias y la creación de comunidades educativas inclusivas.
Este marco curricular es flexible y orientador, permitiendo a cada comunidad educativa adaptar los contenidos curriculares a su contexto.
Formación y rol de las educadoras de párvulos
La calidad de la educación depende directamente de la calidad de sus educadores. En Chile, la formación de Educadoras de Párvulos es una carrera universitaria de 4 a 5 años. Junto a ellas, las Técnicos en Educación Parvularia, formadas en institutos profesionales, cumplen un rol fundamental en el trabajo directo con los niños.
Uno de los desafíos es mejorar y estandarizar la calidad de la formación inicial docente, así como ofrecer oportunidades de desarrollo profesional continuo que respondan a las complejidades del trabajo en el aula. Las competencias docentes requeridas van desde el diseño de ambientes de aprendizaje hasta el manejo de emociones en contextos escolares.
Evaluación y fiscalización
El sistema de aseguramiento de la calidad, liderado por la Subsecretaría y la Superintendencia de Educación, busca velar por el cumplimiento de la normativa. Esto incluye la fiscalización de la infraestructura, el coeficiente técnico (número de adultos por niño), la idoneidad del personal y el cumplimiento de los protocolos de seguridad. Además, la Agencia de Calidad de la Educación ha desarrollado instrumentos de evaluación diagnóstica para medir la calidad de los procesos pedagógicos en los establecimientos, aunque la evaluación en Educación Inicial es un campo en constante desarrollo.
Programas y políticas públicas: una mirada integral
La educación inicial en Chile no se entiende de forma aislada, sino como parte de un sistema más amplio de protección a la infancia.
Chile Crece Contigo: un sistema integrado
El Subsistema de Protección Integral a la Infancia “Chile Crece Contigo”, creado en 2009, es el programa emblemático en esta área. Su objetivo es acompañar, proteger y apoyar el desarrollo de todos los niños y niñas desde la gestación hasta los 9 años.
Chile Crece Contigo articula prestaciones de salud, educación y desarrollo social. Algunas de sus acciones más conocidas son:
- Controles de salud durante el embarazo y los primeros años.
- Entrega de material educativo y de estimulación (ajuar para el recién nacido, rincón de juegos).
- Talleres de parentalidad y apoyo a la crianza.
- Acceso preferente a la red de salas cuna y jardines infantiles de JUNJI e Integra para las familias del sistema.
Este programa entiende que el aprendizaje no ocurre solo en el jardín infantil, sino que depende de un entorno familiar y comunitario protector. Fomenta activamente la participación familiar en el proceso educativo.
Programas de alimentación y salud
La Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB) provee servicios de alimentación a todos los niños que asisten a jardines infantiles públicos y subvencionados. Esto es crucial no solo para combatir la malnutrición, sino porque un niño bien alimentado tiene mejores condiciones para aprender y desarrollarse. Asimismo, se coordinan programas de vacunación y controles de salud dental y visual en los propios establecimientos.
Desafíos y brechas en la educación inicial chilena
A pesar de los innegables avances, el sistema de educación inicial en Chile enfrenta desafíos estructurales que limitan su potencial para igualar oportunidades.
- Desigualdad de acceso y calidad: Como se mencionó, persisten brechas significativas. La diferencia de recursos, infraestructura y resultados de aprendizaje entre un jardín infantil de una zona rural aislada y uno particular pagado en un barrio acomodado de la capital es abismal. La equidad educativa sigue siendo una meta lejana.
- Déficit de infraestructura: Aunque se han construido miles de centros, aún existe un déficit de salas cuna y jardines en muchas comunas, lo que genera largas listas de espera. Además, muchos edificios antiguos necesitan adecuaciones para cumplir con los nuevos estándares de calidad y seguridad.
- Condiciones laborales y formación docente: Las educadoras y técnicos de párvulos, a pesar de su rol crucial, a menudo enfrentan condiciones laborales precarias, con bajos salarios y alta carga laboral, lo que puede derivar en el síndrome de burnout docente. Mejorar sus condiciones y fortalecer su formación inicial y continua es un reto fundamental para mejorar la calidad del sistema.
- Articulación con el sistema escolar: La transición entre la educación parvularia y la Educación Básica es a menudo un punto de quiebre. Existe el riesgo de “escolarizar” el kínder, perdiendo el enfoque basado en el juego, o de que el primer año básico no recoja ni dé continuidad a los aprendizajes logrados en el nivel anterior.
Perspectivas de futuro: hacia un sistema universal y de calidad
El futuro de la educación inicial en Chile se debate en torno a varios ejes clave que definirán su desarrollo en los próximos años.
- Avance hacia la universalización: Existe un amplio consenso político y social sobre la necesidad de avanzar hacia un acceso universal y gratuito a la educación inicial en todos sus niveles. El debate se centra en el ritmo, el costo fiscal y el diseño institucional para lograr esta meta sin sacrificar la calidad.
- Innovaciones pedagógicas: La discusión sobre la calidad está incorporando nuevas miradas. El rol de la educación emocional y las competencias socioemocionales es cada vez más protagónico en el currículum. Asimismo, se explora cómo integrar la tecnología de manera pertinente y significativa en las experiencias de aprendizaje de los más pequeños, sin caer en el uso pasivo de pantallas.
- Construcción de un sistema más equitativo: El gran desafío a largo plazo es construir un sistema que no solo ofrezca cobertura, sino que garantice una alta calidad para todos, independientemente de su origen social o lugar de nacimiento. Esto implica políticas de financiamiento que compensen las desigualdades de origen, programas de apoyo focalizados en los centros con mayores dificultades y un fortalecimiento decidido de la educación pública.
La educación inicial en Chile ha experimentado una transformación extraordinaria en las últimas décadas, pasando de ser un servicio asistencial a ser reconocida como el primer y más estratégico nivel del sistema educativo. Los logros en cobertura y en la construcción de una sólida institucionalidad son innegables y han cambiado la vida de cientos de miles de familias.
Sin embargo, la herencia de un modelo de desarrollo desigual se manifiesta con fuerza en este nivel. Las brechas de acceso y calidad son el reflejo de una sociedad que aún no logra garantizar que el lugar donde un niño nace no determine su futuro.
Fortalecer la educación inicial en Chile es, quizás, la política pública más rentable y transformadora que el país puede emprender. Implica invertir en neuroplasticidad, en justicia social y en el desarrollo de ciudadanos más plenos, creativos y colaborativos. El camino recorrido es valioso, pero los desafíos pendientes exigen una renovada convicción y un compromiso de Estado para asegurar que cada niño y niña en Chile tenga el mejor comienzo posible.
Recursos para Docentes y Comunidades Educativas
- Explorar las Bases Curriculares (BCEP): El sitio web de la Subsecretaría de Educación Parvularia ofrece el documento completo, junto con guías y orientaciones para su implementación. Es una herramienta esencial para la planificación didáctica.
- Recursos pedagógicos de JUNJI e Integra: Los portales web de ambas instituciones suelen tener secciones con material descargable, cuentos, canciones y actividades para trabajar tanto en el aula como en casa, promoviendo la alianza familia-escuela.
- Plataformas de desarrollo profesional: El Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) del Ministerio de Educación ofrece cursos y programas de formación continua para educadoras y técnicos del nivel.
- Diagnóstico Integral de Desempeño (DID): La Agencia de Calidad de la Educación pone a disposición de los establecimientos herramientas de autoevaluación para que las comunidades reflexionen sobre sus prácticas pedagógicas y de gestión.
Glosario
- JUNJI: Junta Nacional de Jardines Infantiles. Institución pública que provee educación parvularia gratuita a niños y niñas en situación de vulnerabilidad.
- Fundación Integra: Fundación privada sin fines de lucro, parte de la red presidencial, que también ofrece educación parvularia gratuita a familias vulnerables.
- VTF (Vía Transferencia de Fondos): Modalidad en la que JUNJI transfiere recursos a un tercero (como una municipalidad) para que administre un jardín infantil bajo sus estándares.
- BCEP: Bases Curriculares de la Educación Parvularia. Documento oficial que establece el marco pedagógico y curricular para todo el nivel.
- Chile Crece Contigo: Subsistema de Protección Integral a la Infancia que articula prestaciones en salud, educación y desarrollo social desde la gestación.
- Subsecretaría de Educación Parvularia: Organismo del Ministerio de Educación encargado de liderar la política pública para el nivel inicial.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿Desde qué edad es obligatoria la educación en Chile?
La educación obligatoria en Chile comienza en el Segundo Nivel de Transición (Kínder), al que se asiste típicamente con 5 años cumplidos. Es un requisito para poder matricularse en Primero Básico. Los niveles anteriores (sala cuna y nivel medio) no son obligatorios.
2. ¿Qué diferencia hay entre JUNJI y Fundación Integra?
Ambas son instituciones que ofrecen educación inicial gratuita a niños en situación de vulnerabilidad. La principal diferencia es su naturaleza jurídica: JUNJI es una institución pública estatal, mientras que Integra es una fundación privada sin fines de lucro ligada a la Presidencia. Ambas cumplen un rol público fundamental y coordinan sus políticas.
3. ¿Todos los jardines infantiles en Chile son gratuitos?
No. El sistema es mixto. Los jardines administrados directamente por JUNJI y Fundación Integra son gratuitos para las familias que cumplen con los criterios de vulnerabilidad. Los jardines VTF también lo son. Sin embargo, existe un amplio sector de jardines infantiles particulares pagados, cuyos costos son cubiertos íntegramente por las familias.
4. ¿Qué son las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP)?
Son el currículum nacional oficial para la educación inicial. Definen los objetivos de aprendizaje y las orientaciones pedagógicas para todos los establecimientos del país, tanto públicos como privados. Su enfoque se centra en el juego, la inclusión y el protagonismo del niño en su aprendizaje.
5. ¿Qué es el sistema Chile Crece Contigo?
Es un sistema de protección a la infancia que va más allá de lo educativo. Acompaña a los niños desde la gestación con apoyos en salud, crianza y desarrollo, y articula el acceso preferente a la red de salas cuna y jardines infantiles del Estado. Su objetivo es garantizar un piso de bienestar para todos los niños en sus primeros años.
Bibliografía
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